El sistema se integra en un remolque móvil equipado con cámaras de alta definición y algoritmos avanzados. La funcionalidad principal es una visión cenital que permite monitorizar de forma continua el comportamiento de los ocupantes de los vehículos en circulación.
Durante los meses de junio y julio, se ha llevado a cabo una prueba piloto en puntos estratégicos como la A-2 a la altura de Cornellà de Llobregat y el antiguo peaje de La Roca en la AP-7. Los datos recogidos indican que las distracciones al volante siguen siendo una problemática relevante en la red viaria.
El análisis ha detectado más de 8.500 conductores utilizando el móvil y 4.500 pasajeros que no hacían un uso correcto del cinturón de seguridad. El objetivo del organismo es perfeccionar esta tecnología para integrarla en el plan de seguridad vial previsto para el periodo 2027-2030.




