La espectacular operación ha permitido situar andamios y casetas de obra en el recinto superior de la fortaleza, situada en pleno macizo del Garraf. La inaccesibilidad del terreno para vehículos pesados ha obligado a recurrir al transporte aéreo, una medida que se repetirá el próximo 13 de marzo para completar el despliegue logístico.
El proyecto dispone de una inversión de casi tres millones de euros provenientes de los fondos Next Generation. Las actuaciones principales se focalizarán en el muro sur del baluarte y la recuperación de elementos defensivos, además de la restauración de la sala de los arcos y la cisterna, piezas clave del patrimonio del Baix Llobregat.
Paralelamente, se intervendrá en el camino medieval que conecta la ermita de Bruguers con el castillo, con una partida de 250.000 euros. El objetivo final es convertir este Bien Cultural de Interés Nacional en un activo turístico y cultural de primer orden, con visitas públicas ampliadas y recorridos más seguros.




