Los trabajos de limpieza y acondicionamiento del tramo de vía de la R4 en Gelida, donde se produjo el accidente del día 20 que causó un fallecido y 37 heridos, continúan intensamente. Estas tareas de adecuación de la vía coinciden con la reparación del talud de la AP-7 que se derrumbó a causa del mismo siniestro.
Sin los restos del convoy, que se retiraron de manera escalonada, las labores se han centrado los últimos días en la reparación de la vía y de la catenaria, que quedaron muy dañadas tras el impacto. El vagón de cabecera accidentado se terminó de retirar el pasado martes, tras una complicada operación logística que requirió desguazarlo sobre el terreno.
Aunque Rodalies ha ido volviendo progresivamente a la normalidad, el tramo entre Sant Sadurní y Martorell de la R4 sigue cubierto con un servicio alternativo de autobús. Este servicio no puede utilizar la AP-7 (segmento cortado), obligando a los usuarios de Sant Sadurní y Gelida a tomar el autobús por carreteras secundarias hasta Martorell y, posteriormente, el tren hacia Barcelona.
Esta combinación de transporte puede alargar el viaje entre Sant Sadurní d'Anoia y Barcelona hasta casi dos horas, generando una “particular odisea” diaria para los afectados.




