La apertura, situada en el kilómetro 177, corresponde al carril más alejado de la zona del desprendimiento que causó el accidente ferroviario de Gelida. Los técnicos del Ministerio de Transportes han asegurado que la reapertura es "perfectamente segura" dado que el derrumbe se produjo en la parte exterior y no en el firme de la autopista.
“"La autopista es segura y por eso podemos abrir. El carril de la izquierda es especialmente seguro después de las explicaciones que nos han dado y viendo todas las imágenes."
Los dos carriles derechos de la AP-7 continúan cerrados por las reparaciones necesarias tras el incidente. El director general del Servicio Catalán de Tráfico (SCT), Ramon Lamiel, ha señalado que la apertura completa es cuestión "de días", pero ha insistido en la necesidad de usar rutas alternativas para evitar un "efecto embudo" en Martorell.
El corte de tráfico se implementó el miércoles por la tarde a raíz de la inestabilidad de la vía. Lamiel explicó que la hora de las 14:00h se fijó para superar el "pico" de la operación salida del fin de semana. Durante la apertura, habrá presencia de Mossos d’Esquadra y técnicos del Ministerio para ajustar cualquier detalle.
Desde el cierre, la autopista C-32 ha duplicado su tráfico diario, pasando de 60.000 a 120.000 vehículos. Por ello, se mantienen levantados los peajes de la C-32 y se recomiendan las vías alternativas gratuitas, incluyendo la N-340 y la A-2. La vuelta del transporte de mercancías peligrosas a la AP-7 es otro beneficio de la reapertura parcial.




