La reapertura se produce una vez que el Ayuntamiento de Calafell ha finalizado la reparación de los techos de las casas del recinto arqueológico, que sufrieron graves daños debido a las intensas lluvias de la DANA de octubre de 2024. Estos aguaceros afectaron no solo la cubierta de paja y barro, sino también las vigas de madera que la sustentaban.
El cierre se decidió por motivos de seguridad, ya que existía un riesgo inminente para los visitantes. Los techos se han reconstruido íntegramente, siguiendo las técnicas de arqueología experimental que se aplican en el yacimiento desde hace más de tres décadas, garantizando la fidelidad histórica de las construcciones ibéricas.
La obra de reconstrucción se ha realizado artesanalmente y de forma experimental, siguiendo las técnicas de arqueología experimental aplicadas en el yacimiento desde hace más de tres décadas.
El proyecto de reparación se ha alargado más de lo previsto inicialmente por dos factores principales. Primero, la magnitud de los desperfectos requirió un concurso público para la contratación de los trabajos, un proceso administrativo que dilató los plazos. Segundo, la obra ha sido considerada “delicada” y se ha ejecutado de manera artesanal, como es habitual en todas las intervenciones del yacimiento.
Actualmente, solo queda instalar los elementos decorativos y museográficos que muestran cómo era la vida de los íberos en estas viviendas, extremo que estará listo para las jornadas de puertas abiertas del 31 de enero y 1 de febrero.




