A juicio la muerte de una joven en L'Arboç por falta de desfibriladores

La familia de Nekane demanda al Ayuntamiento tras fallecer la joven de 18 años por una parada cardiaca.

Imagen genérica de un desfibrilador externo automático en una pared pública durante la noche.
IA

Imagen genérica de un desfibrilador externo automático en una pared pública durante la noche.

La familia de Nekane, fallecida a los 18 años en L'Arboç en 2020, ha llevado a los tribunales al Ayuntamiento y a la Policía Local por la ausencia de desfibriladores.

El suceso ocurrió el 23 de agosto de 2020, cuando la joven, residente en Banyeres del Penedès, sufrió una parada cardiorrespiratoria. A pesar de los intentos de reanimación manual, la familia denuncia que no hubo acceso a un desfibrilador (DEA) hasta 20 minutos después de la llamada de emergencia, cuando llegaron los sanitarios.
La acusación señala que ni la Policía Local ni Protección Civil contaban con el dispositivo necesario en sus vehículos. El Ayuntamiento, sin embargo, sostiene que el municipio disponía de cuatro aparatos en puntos clave como la Casa de Cultura o el polideportivo, y que los protocolos se siguieron correctamente.

"Se podía haber salvado. Si hubiera habido un desfibrilador, las posibilidades habrían sido mucho más altas."

Cristina López · Madre de la víctima
El caso llega este martes a los juzgados de Tarragona. La madre de la víctima, que recogió 70.000 firmas para exigir más DEA en la vía pública, ha anunciado que cualquier indemnización se destinará a formación y equipos de reanimación para la comunidad.