Los individuos fueron sorprendidos mientras llevaban a cabo una prospección subacuática utilizando detectores de metales. La acción se produjo en una zona reconocida como antigua área de fondeo, donde se ubica un yacimiento arqueológico y una embarcación hundida aún no catalogada oficialmente.
Fruto de la colaboración entre los Mossos d'Esquadra, la Policía Marítima y una patrulla de Seguridad Ciudadana, se procedió al decomiso de aproximadamente sesenta monedas antiguas, así como diversas piezas de joyería que portaban los infractores.
“"Un juez de El Vendrell ha acordado la medida provisional de prohibición de entrada al yacimiento submarino, en el término municipal de Calafell, costa incluida, para los dos detenidos."
La causa judicial ha sido abierta y se encuentra en fase de instrucción por un delito contra el patrimonio histórico. Esta actuación se enmarca dentro de los esfuerzos por proteger el patrimonio cultural subacuático de la zona.




