La intensidad de las precipitaciones, que superaron los 100 litros por metro cuadrado en algunos puntos, desbordó el sistema de drenaje municipal. Los Bomberos de la Generalitat tuvieron que realizar más de 131 salidas, principalmente por inundaciones en bajos, acumulaciones de agua en la vía pública e incidencias en equipamientos.
Las afectaciones a la movilidad fueron críticas. La estación de metro de Gorg quedó completamente inundada, lo que obligó a suspender el servicio de la Línea L2 entre Artigues y Pompeu Fabra. El servicio del Tram también sufrió interrupciones durante varias horas, sumándose al caos circulatorio en calles como el paso de Providència.
Otro incidente destacado fue el desalojo preventivo del centro comercial Màgic Badalona, donde parte del falso techo se desplomó a causa de la entrada masiva de agua. Afortunadamente, según las autoridades, no se registraron daños personales a pesar de la gravedad de los daños materiales.
El episodio ha generado un fuerte malestar vecinal. Muchos residentes denunciaron la falta de alertas de Protecció Civil en los móviles y criticaron la práctica ausencia de la Guàrdia Urbana en las calles durante los momentos de máxima intensidad, señalando una sensación de descoordinación municipal.




