Este Expediente de Regulación de Empleo (ERE) se enmarca en una ola global de 14.000 despidos que la compañía justifica por la necesidad de una estructura más ágil. Los recortes afectan áreas transversales como atención al cliente, traducción, comercial y desarrollo digital.
“"Finalmente el impacto del ERE ha sido inferior al 30% del total de la plantilla que trabaja en las oficinas del 22@. Hemos logrado reducir los despidos de 978 a 791 personas."
Las condiciones acordadas con la dirección de Amazon incluyen una indemnización de 38 días por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades y una indemnización mínima garantizada de 7.000 euros. El representante sindical Erik Carrión lamentó la preocupación ante la llegada de la IA y su impacto negativo en el empleo.
La vicepresidenta Beth Galetti señaló que la medida busca “lograr una estructura ágil y adecuada, reduciendo la burocracia”. Los centros logísticos, como la planta de El Prat, quedan fuera de estos recortes. A pesar de la reducción de personal, Amazon disparó su beneficio neto un 38,2% en el tercer trimestre, hasta los 18.213 millones de euros.




