La propuesta, que introduce un nuevo recargo sobre la cuota líquida del IBI, recibió el apoyo de los grupos del PSC, ERC y BComú. Junts per Barcelona se abstuvo, mientras que PP y VOX votaron en contra. Esta medida se ampara en el nuevo decreto sobre medidas de protección a la vivienda aprobado por el consejo de ministros, que habilita a los consistorios declarados en zona tensionada de alquiler a introducir este cambio fiscal.
La modificación fiscal se llevará a un pleno extraordinario para su aprobación inicial la próxima semana, y posteriormente al pleno ordinario de diciembre para su aprobación definitiva. Si prospera, el recargo se devengaría por primera vez el 31 de diciembre de 2027 y se liquidaría anualmente.
El gobierno municipal propone un recargo del 50% para titulares de un solo HUT, del 100% para aquellos con dos o más HUTs, y hasta el 150% para los propietarios de cuatro o más viviendas destinadas a uso turístico.
Actualmente, Barcelona cuenta con 10.627 licencias activas de HUTs. De estas, 3.274 corresponden a titulares con una licencia (con recargo del 50%), 1.276 a titulares con entre dos y tres licencias (con recargo del 100%), y 6.077 a titulares con cuatro o más licencias (con recargo del 150%).




