La reforma, que recabó el apoyo unánime de todos los grupos municipales, permitirá que la nueva instalación pueda acoger competiciones oficiales de waterpolo. Esta actuación se enmarca en un pacto más amplio entre el PSC y ERC para reformar 13 instalaciones deportivas en Barcelona con una inversión de 10 millones de euros.
La reforma integral del centro deportivo incluye una ampliación del edificio hasta la tercera planta y la mejora de su relación con el espacio público circundante.
El concejal de Deportes, David Escudé, detalló que el Plan Especial no solo se centra en la piscina, sino que prevé una “reforma integral” del centro deportivo. El edificio se ampliará hasta la tercera planta, y se mejorará la conexión del equipamiento con el entorno urbano.
La nueva piscina reglamentaria se ubicará en el subsuelo del edificio. La planta baja mantendrá la entrada principal, la recepción, los vestuarios y el gimnasio. Las plantas primera, segunda y tercera albergarán el programa deportivo, mientras que la cuarta planta conservará su uso cultural, incluyendo una sala de teatro.




