La finca, que consta de 23 viviendas, una con inquilina de renta antigua, ha sido objeto de una rehabilitación para destinar 22 pisos a jóvenes menores de 35 años inscritos en el Registro de Solicitantes de Vivienda de Protección Oficial (RSHPO). Seis de estas viviendas se han reservado para vecinos del barrio y el resto se sortearán entre el contingente general.
El alquiler mensual de las viviendas oscila entre los 350,39 y los 459 euros, según la superficie útil, además de los gastos comunitarios y el IBI. La rehabilitación se está llevando a cabo por fases, con 17 pisos ya reformados y obras en curso en cinco más. La previsión es que los trabajos finalicen a finales de año.
La finca, con una superficie construida de 1.487 m², incluye seis plantas y dos locales. La adquisición del inmueble forma parte de la nueva ordenanza de tanteo y retracto del Ayuntamiento, que prioriza fincas superiores a 10 viviendas para incrementar el parque público de vivienda en la ciudad.




