El edificio, una de las joyas de Lluís Domènech i Montaner en el paseo de Gràcia, requiere subsanar errores en la definición de usos comerciales y en el sistema de prevención de incendios. La decisión busca evitar que el plan caduque mientras se incorporan informes preceptivos de la Generalitat sobre la infraestructura del metro.
“"Se trata de errores subsanables; el proyecto no se detiene y el promotor dispone de tres meses para presentar las mejoras necesarias."
La principal novedad técnica para garantizar la accesibilidad universal es la instalación de una rampa y una plataforma desmontables. Este sistema evitará dañar los mosaicos y los ocho escalones originales que hasta ahora impedían el acceso a personas con movilidad reducida, cumpliendo así con la normativa sin afectar al patrimonio protegido.




