El evento, bajo el lema Desencadenar el present, ha explorado cuestiones como la crisis de la vivienda, la emergencia climática, la fragilidad de las fronteras, el racismo, la situación en Gaza y las estrategias narrativas del fascismo. El cierre se realizó en el CCCB con la lectura de cartas intercambiadas por escritores internacionales.
Comisariada por un equipo que incluye representantes del CCCB, ISGlobal y La Sullivan, la Bienal ha destacado la diversidad de públicos y participantes, y la voluntad ciudadana de participar en el debate público. Elisabet Goula, comisaria por parte del CCCB, valoró positivamente la respuesta del público y la calidad de la reflexión compartida, que abarcó desde temas globales hasta cuestiones cotidianas.
Rafael Vilasanjuan, comisario por ISGlobal, subrayó la capacidad de la Bienal para atraer una audiencia diversa, abordando tanto temas de alcance global como la inmigración y la crisis climática, como cuestiones cotidianas relacionadas con la economía y las plataformas digitales.
La programación ha puesto en relación cuestiones como la democracia y los autoritarismos, las guerras y la memoria, las migraciones y las identidades, las desigualdades y las transformaciones del trabajo. Se ha apostado por la convivencia de lenguajes y disciplinas, incorporando la literatura, el teatro, el cine, la música y las artes como formas de conocimiento.
La Bienal ha estrenado nuevos espacios como la plaça Major de Nou Barris y el umbráculo de la plaça de les Glòries, además de los habituales como el CCCB y La Model. A pesar de la necesidad de reubicar actividades debido a la alerta meteorológica, el público ha mantenido su fidelidad.
Con cinco ediciones, la Bienal de Pensamiento se ha consolidado como un espacio clave para la reflexión crítica en Barcelona, promoviendo el diálogo entre ciudadanos y figuras reconocidas del panorama global y poniendo el pensamiento filosófico al alcance de todos.




