Inspirada por la desolación del pantano de Sau durante un período de sequía, Carlota Gurt (Barcelona, 1975) concibió Els erms, una novela que marca su cambio a la editorial Anagrama después de tres títulos con Proa. La obra presenta el encuentro improbable entre Ramona, articulista y podcaster, y Faust, responsable de la presa, unidos por la desilusión en un 24 de diciembre en el parador de Sau.
“"También hay oscuridad y soledad, que es algo que también es muy mío, y un cierto sentido del humor, una ironía sobre las cosas. Yo creo que soy bastante así."
La novela, que la autora describe como “expansiva, intensa y enfática”, explora las sequías profesionales, amorosas, sociales y colectivas, incluyendo la climática. Gurt señala que, aunque la novela llega cuando los pantanos están llenos, la distancia con la realidad de la sequía la hace literariamente más interesante.
“"Estamos haciendo la travesía del desierto, pero no sabemos adónde tenemos que llegar."
Uno de los aspectos más destacados de la obra es la representación de Barcelona, que Gurt describe con una sensación de tristeza y resignación. La autora lamenta la transformación de la ciudad hacia una apariencia y un servilismo turístico, así como la pérdida del catalán en el uso cotidiano.
“"En Barcelona yo no hablé en castellano hasta que tuve 12 años. Hoy en día eso es ciencia ficción."
Gurt subraya la importancia de la realidad en su ficción, visitando todos los escenarios de la novela, desde el pantano de Sau hasta la línea del AVE. Esta novela, a diferencia de las anteriores, mira más allá de los personajes para abordar temas como la lengua, la obsesión estética y las pantallas, ofreciendo una visión más amplia del país.