El ejecutivo socialista, liderado por Jaume Collboni, busca la aprobación de las ordenanzas fiscales por segunda vez consecutiva sin prórroga, después de que en 2025 Barcelona en Comú permitiera el trámite a pesar de negarse a los presupuestos. El PSC ya cuenta con el apoyo garantizado de ERC, pero el voto en contra de Junts, PP y VOX hace imprescindible sumar a los concejales morados.
El partido morado, ahora encabezado por Gemma Tarafa, exige que el alcalde acepte la petición de cumplir con el plan de regeneración urbana pactado el pasado otoño. Este plan prevé la rehabilitación de 6.000 viviendas en barrios clave de la ciudad como el Besòs i el Maresme, la Pau y la Trinitat Vella.
El Gobierno aceptará nuestra petición.
Fuentes de Barcelona en Comú se muestran optimistas, ya que confían en que el acuerdo se alcanzará antes del pleno. Si el gobierno de Collboni acepta la petición, se dejará vía libre a BComú para argumentar su sí a las ordenanzas fiscales del 2026, como ya hizo con las del 2025.
Las ordenanzas fiscales presentadas, que cuentan con el visto bueno de ERC, incluyen el incremento del recargo turístico municipal. Este pasará de cuatro a cinco euros por persona y noche a partir del 1 de abril, con un aumento progresivo de un euro anual hasta 2029, lo que permitirá al Ayuntamiento de Barcelona recaudar unos 200 millones de euros adicionales.




