Según ha informado la policía catalana, la operación se enmarca en el plan Kanpai desplegado por los Mossos d'Esquadra en Catalunya para combatir la multirreincidencia delictiva.
Los tres hombres adultos detenidos, de entre 21 y 61 años y miembros de la misma familia, compraban los dispositivos en el mercado negro para extraer datos personales y cometer fraudes, principalmente operando en cajeros.
La operación ha permitido recuperar una treintena de teléfonos móviles, diez de los cuales constaban como sustraídos en hurtos y robos violentos.
En el registro de un domicilio en el distrito barcelonés de Ciutat Vella, los agentes se incautaron de 31 teléfonos móviles, 11 tarjetas SIM de origen presuntamente ilícito, 7.290 euros en efectivo, un ordenador portátil y prendas de ropa para enmascararse.
Cuatro de esos dispositivos ya han sido devueltos a sus propietarios. La operación se mantiene abierta para aclarar la titularidad del resto de terminales de alta gama y determinar si el grupo podría estar relacionado con otros hechos delictivos.




