La detención se produjo el pasado martes, culminando una larga investigación del Área Regional de Transporte Urbano de los Mossos. El individuo, que ya ha pasado a disposición judicial, tiene ahora una prohibición de acercarse a las instalaciones del metro mientras no sea juzgado.
Según fuentes policiales, el hombre seguía un patrón de conducta definido. Esperaba en los vestíbulos de las estaciones, cerca de los tornos de acceso, y comenzaba a masturbarse discretamente. Cuando las pasajeras se aproximaban para validar el billete, se pegaba a ellas como si fuera a colarse, aprovechando para frotarse o mostrar sus genitales. En algunos casos, llegó a eyacular.
El primer incidente registrado fue en septiembre de 2022. Aunque interrumpió su actividad durante un tiempo, reanudó los actos en 2024 con seis ocasiones, dos en 2023 y dos más este año antes de su detención. El último caso tuvo lugar el 15 de marzo.
La investigación fue compleja, ya que el acusado actuaba de manera arbitraria, sin un patrón claro de estaciones u horarios. Además, siempre accedía al metro con el rostro cubierto por una capucha, dificultando su identificación a través de las cámaras de seguridad. Finalmente, en uno de sus últimos actos, se pudo captar parcialmente su rostro, lo que permitió su identificación y posterior localización. El joven tenía un antecedente por hurto y ahora se le acusa de varios delitos, incluyendo agresión sexual en algunos de los casos.




