El empresariado del Pirineo denuncia la "renuncia permanente" tras los Juegos de Invierno

Las patronales critican el doble rasero territorial y exigen inversión y liderazgo político para el desarrollo de la cordillera.

Vista de una montaña nevada en el Pirineo contrastando con un edificio moderno que simboliza la gestión política centralizada.
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Vista de una montaña nevada en el Pirineo contrastando con un edificio moderno que simboliza la gestión política centralizada.

Las organizaciones patronales del Pirineo han aprovechado el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en los Dolomitas italianos para denunciar la falta de un proyecto territorial ambicioso y la "renuncia permanente" de Catalunya hacia la sierra.

El inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en los Dolomitas italianos, con Milán y Cortina d’Ampezzo como sedes principales, ha reabierto el debate sobre la estrategia nacional en el Pirineo. Las patronales, incluyendo Empresariat Cerdanya y la Associació d'Hostaleria de l'Alt Urgell, lamentan que Catalunya haya quedado como simple espectadora de un evento que podría haber organizado.
Las entidades recuerdan que la candidatura Barcelona-Pirineos 2026 fue inicialmente bien valorada, pero se descartó por falta de liderazgo político. El proyecto posterior del 2030 también fracasó sin llegar a someterse a referéndum, evidenciando, según los empresarios, un "doble rasero territorial".

Cuando el centro es el área metropolitana, todo parece posible; cuando es el Pirineo, todo se vuelve discutible.

El mundo económico rechaza el argumento de que el cambio climático haga inviable cualquier proyecto de futuro, señalando que el invierno del 2026 hay buena presencia de nieve. Las patronales alertan que la pérdida de los Juegos es el síntoma de un problema más profundo: la ausencia de un proyecto territorial ambicioso para el Pirineo.
Las entidades empresariales reclaman que el Pirineo deje de ser gestionado como una postal turística y exigen inversión, planificación estratégica y una visión de país que entienda su desarrollo como una responsabilidad colectiva. Advierten que el futuro se defenderá con proyectos concretos, no con eslóganes.