La polémica ha surgido a raíz de una encuesta publicada por Apartur, la asociación de pisos turísticos, que revela que un 84% de los congresistas del MWC Barcelona perciben negativamente la decisión de la ciudad de eliminar las viviendas de uso turístico a partir de 2028. El estudio también solicita una regulación específica para este tipo de alojamientos.
“"Es un poco cínico que hablen de regulación cuando durante 25 años se han negado a regular nada."
Valls ha realizado estas declaraciones durante la presentación de una nueva línea de ayudas destinada a la rehabilitación de viviendas en la ciudad. El teniente de alcaldía ha enfatizado la necesidad de encontrar un equilibrio entre la actividad económica generada por los pisos turísticos y las necesidades de vivienda de los residentes de Barcelona.




