El cierre del recinto se ordenó después de que el río Besòs alcanzara un caudal de 61,8 m³/s y un nivel de casi un metro (98,732 centímetros), según datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA). Protección Civil activó la fase de Alerta del plan de emergencia y advirtió de un posible desbordamiento del canal central durante la tarde. El caudal, aunque elevado, fue menor que el registrado durante las intensas lluvias del 6 de noviembre.
El episodio tuvo su mayor impacto en la ciudad de Badalona, donde se registraron inundaciones en calles y bajos de inmuebles. Además, la estación de metro de Gorg tuvo que ser cerrada por la entrada de agua, afectando las líneas L2 y L3. En total, el teléfono de emergencias 112 recibió 511 llamadas vinculadas al episodio, concentrando el 59,58% de los avisos en la comarca del Barcelonès.
Los Bomberos de la Generalitat realizaron 165 servicios relacionados con la lluvia hasta las 18:00 horas, concentrando la mayoría de las actuaciones en la Región de Emergencias Metropolitana Norte. De los 33 avisos contabilizados en esta región operativa, 24 se concentraron solo en Badalona, aunque a última hora de la tarde se informó de una mejora de la situación.
El Servicio Meteorológico de Cataluña (SMC) había emitido un aviso por chubascos que podían superar los 100 litros por metro cuadrado en 24 horas en Badalona. Las afectaciones a la movilidad fueron significativas, con “muchas incidencias simultáneas” en vías urbanas e interurbanas del Barcelonès, y demoras de más de 20 minutos en Rodalies (líneas R2 y R2 Sur) por limitaciones de velocidad vinculadas a la alerta por lluvias.




