El perfil del inmigrante que se beneficiará de la regularización extraordinaria
La medida anunciada por el Gobierno podría beneficiar hasta 840.000 migrantes, en su mayoría latinoamericanos y jóvenes.
Por Anna Bosch Pujol
••2 min de lectura
IA
Siluetas de personas en un centro de atención social u oficina, esperando para realizar trámites burocráticos.
Cientos de miles de migrantes, principalmente de origen latinoamericano y residentes en el área de Barcelona y Madrid, esperan la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno a principios de año para salir de la economía sumergida.
El proceso de regularización extraordinaria, impulsado por una iniciativa legislativa popular de la plataforma RegularizaciónYa, podría beneficiar hasta 840.000 personas, según los datos actualizados por Funcas. Esta cifra se ha proyectado tomando el listado de personas empadronadas que ofrece el INE y restando aquellas que ya tienen permiso de residencia, estudios o asilo.
El perfil mayoritario de los potenciales beneficiarios es el de una persona originaria de Latinoamérica, que ya vive en España y cuenta con una red social de familiares o amigos. La directora de Estudios Sociales de Funcas, María Miyar, señala que los más numerosos nacieron en Colombia, Perú y Honduras. Son jóvenes, en edades laborales activas y en su mayoría ya están ocupados en la economía informal, en puestos de trabajo poco remunerados.
“
"Ya estoy esperando los papeles para poder ponerme a trabajar. Tengo conocidos en la hostelería que necesitan gente y me preguntan a cada rato: ‘¿Ya los tienes?’ Si mañana me dan la regularización, pasado mañana ya estoy trabajando con contrato."
Muchos migrantes, como los amigos egipcios Mahmud y Mahmud, sufren las precarias condiciones laborales de la economía sumergida, cobrando entre tres y cinco euros la hora por trabajos como mudanzas. Estos casos ilustran la necesidad de obtener derechos mínimos y salir de un sistema que depende de sectores volátiles y precarios, tal como apunta Claudia Finotelli, investigadora de Fedea.
“
"Sánchez ha aprendido la lección de Zapatero y ha dado más tiempo para presentar papeles y no requiere contrato de trabajo previo, algo que dejaba la regularización en manos de los empresarios. No podemos permitirnos una economía sumergida ante el reto demográfico que tenemos por delante."
La regularización es vista con buenos ojos por sectores como la construcción, la hostelería o el cuidado de personas, que lamentan la falta de personal. Los expertos coinciden en que la medida no supondrá una competencia para la población autóctona, ya que los migrantes copan profesiones a las que los nacidos en España no quieren acceder.