La petición de Sirera surge a raíz de la decisión del ayuntamiento de paralizar la adquisición de estas armas de descarga eléctrica, capaces de inmovilizar, debido a la no aprobación del reglamento propuesto por el gobierno del alcalde Jaume Collboni para regular su uso.
“"Estas herramientas protegen a los agentes y son disuasorias."
El líder popular ha calificado de 'sectarismo ideológico' e 'irresponsable' el bloqueo a la incorporación de las pistolas táser, defendiendo que son instrumentos esenciales para la protección de los agentes y como elemento disuasorio.
Durante una jornada sobre seguridad del PP de Madrid, Sirera describió Barcelona como un 'ejemplo de descontrol, permisividad y fracaso político', responsabilizando al alcalde Jaume Collboni. Presentó datos que considera 'inasumibles para cualquier gran ciudad europea', como 464 delitos diarios, 281 robos y hurtos, 4 agresiones sexuales, 1 violación al día, 36 edificios municipales ocupados y 250.000 jeringuillas retiradas en los últimos cinco años.
Sirera ha argumentado que durante años se han impuesto 'políticas ideológicas que han debilitado el principio de autoridad', priorizando, según él, al okupa frente al propietario y al delincuente frente al agente. Por ello, ha reclamado más presencia policial en Barcelona, con agentes mejor equipados, protegidos y con mayor apoyo político.
Además, ha abogado por una mayor coordinación entre la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, mediante el intercambio de información y actuaciones conjuntas. También ha propuesto un plan urgente que incluya más efectivos, recursos, videovigilancia, presencia policial en los barrios y una coordinación integral de todos los cuerpos de seguridad.




