La decisión de la UAB de eliminar la pintada, que incluía las palabras "independencia", "socialismo" y "feminismo", llega tras una petición judicial. Los estudiantes consideran que esta acción es una "vulneración de los derechos colectivos" y un "retroceso de las libertades políticas", y aseguran que defender el mural es defender "la memoria colectiva, la organización estudiantil y la politización de los campus".
No dejaremos que se salgan con la suya y volveremos a pintar el mural las veces que haga falta.
La portavoz nacional del SEPC, Tània Ros, ha destacado la UAB como un "referente" en el movimiento estudiantil y ha afirmado que el mural ha sido "testigo de todas las luchas de los últimos años". Según Ros, borrarlo es un "insulto" a la trayectoria del movimiento estudiantil.
La UAB ha acatado la decisión judicial, que se remonta a una denuncia de la entidad constitucionalista Impulso Ciudadano en el año 2019. Fuentes de la universidad han explicado que, aunque la orden judicial de 2024 solo obligaba a tapar el mural como medida cautelar, un recurso de apelación presentado por la UAB fue desestimado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) el 25 de septiembre de 2025, convirtiendo las medidas cautelares en una decisión firme.
Si dejamos que este ataque pase sin respuesta, estaremos abriendo la puerta a naturalizar la censura.
Los estudiantes son conscientes de la tensión que se puede generar durante la movilización. Aïna Granell, portavoz del SEPC en la UAB, ha alertado sobre posibles intentos de desalojo y la presencia policial para impedir que se repinte el mural.




