El turismo 'fast look' desafía el modelo de ciudad de Barcelona

Un debate en el CCCB analiza cómo el turismo masivo y la búsqueda de la foto rápida transforman la percepción y la experiencia de la capital catalana.

Imagen genérica de un turista tomando una foto rápida con el móvil en una ciudad.
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Imagen genérica de un turista tomando una foto rápida con el móvil en una ciudad.

Un debate en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) ha puesto sobre la mesa la transformación del modelo turístico de la ciudad, pasando del viajero romántico al cazador de la foto rápida, con la participación de José Antonio Donaire.

El debate, titulado “Presente y futuro del modelo Barcelona”, reunió a expertos para analizar la evolución del turismo en la capital catalana. José Antonio Donaire, comisionado de Turismo de Barcelona y criado en Sant Feliu de Guíxols (Baix Empordà), fue uno de los ponentes principales, junto con el periodista Miquel Molina.
La discusión abordó la paradoja actual del turismo: mientras el número de visitantes alcanza máximos históricos, crece el rechazo social hacia esta actividad. Donaire subrayó que el turismo, que en el pasado era visto como un concepto positivo, se ha convertido en un factor de “derrota de la ciudad” cuando se lleva al extremo, especialmente en el contexto del “fast look”.

"El turismo es una voluntad de horizonte. El turismo fue durante mucho tiempo un concepto positivo. Nace como una derrota de la ciudad."

José Antonio Donaire · Comisionado de Turismo de Barcelona
El concepto de “fast look” describe un tipo de visitante que tiene poco tiempo y sigue rutas preestablecidas para obtener la foto “instagrameable” de los lugares emblemáticos, sin profundizar en la experiencia local. Esta tendencia, según Donaire, puede llevar a una “fosilización” de la representación de la ciudad, donde el destino se elige por la imagen preconcebida más que por su realidad.
Para contrarrestar estos efectos, se propone limitar y gestionar el crecimiento turístico, buscando estancias más largas que permitan a los visitantes descubrir la ciudad más allá de los puntos turísticos obligados. Además, se destacó la importancia de que los residentes sientan que el espacio urbano les pertenece y que los turistas perciban una ciudad que funciona independientemente de su presencia.

"El ciudadano tiene que tener la sensación de que todas las piezas de la trama urbana le pertenecen. El turismo existirá siempre en la ciudad, y nuestro trabajo es armonizarlo con la vida de sus residentes."

José Antonio Donaire · Comisionado de Turismo de Barcelona
Donaire concluyó que el equilibrio entre “el puerto y la plaza” es fundamental: una ciudad necesita abrirse al mundo (el puerto), pero también mantener su identidad y espacios para los residentes (la plaza). Advirtió que una Barcelona sin turistas es una quimera, y que el objetivo es armonizar el turismo con la vida de sus habitantes.