La receptora, Carme, sufrió una sepsis grave durante unas vacaciones en las Canarias el pasado julio, causada por la bacteria Streptococcus pyogenes, lo que le provocó una necrosis facial que le impedía funciones básicas como tragar y hablar.
“"Es un hito médico de alcance internacional."
El jefe de Cirugía Plástica y Quemados del Vall d'Hebron, el doctor Joan Pere Barret, lideró la compleja intervención, que duró 24 horas e involucró a un centenar de especialistas. Este es el tercer trasplante de cara realizado por el centro desde 2010.
“"Esta mujer, con las limitaciones que le generaba su enfermedad, expresó la felicidad de ayudar a otra persona y de donar todos sus órganos. Fue la máxima expresión de amor y generosidad."
La donante, que había solicitado la eutanasia a finales de 2024, donó múltiples órganos, salvando la vida de cuatro personas. La doctora Elisabeth Navas destacó que la donación, anónima por ley, mejoró la calidad de vida de muchas más.




