El pasado 3 de octubre, el Fossar de la Pedrera, en el Cementiri de Montjuïc, fue el escenario de un emotivo homenaje a las personas ejecutadas, represaliadas y encarceladas durante el franquismo. La edición de este año tuvo una significación histórica especial al coincidir con el 50 aniversario de la Associació Pro-Memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya, entidad dedicada a mantener vivo el legado de las víctimas y defender los valores democráticos.
El evento, organizado por el Memorial Democràtic, Cementiris de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona, con la colaboración de la asociación homenajeada, se enmarcó en el Día Nacional en Memoria de las Víctimas de la Guerra Civil y la Represión Franquista. El acto sirvió como espacio de recuerdo y reconocimiento a aquellas personas perseguidas por su compromiso con la libertad y la democracia.
El acto contó con la presencia de familiares de las víctimas y una amplia representación institucional. Las intervenciones oficiales incluyeron la bienvenida de Miquel Trepat Celis, director de Cementiris de Barcelona; la presentación de Conxita Pujadas Ivern, vicepresidenta de la Associació Pro-Memòria; y la intervención de Josep Francesc Colomer i Besga, presidente de la asociación.
Por parte de las instituciones públicas, hablaron Raquel Gil Eiroá, concejala de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Barcelona; Ramon Espadaler i Parcerisas, conseller de Justicia y Calidad Democrática; y Josep Rull i Andreu, presidente del Parlament de Catalunya.
“"Nos comprometemos con la preservación de la memoria democrática y la transmisión a las nuevas generaciones del recuerdo de las víctimas de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura franquista."
Uno de los momentos destacados fue el concierto de homenaje, interpretado por un quinteto de cuerda formado por Andrea Talavero, Marina Sala Sangrà, Patricia Torres Parada, Marçal Mialet Ayats y Paula Piñero Garrido. Interpretaron obras de Ludwig van Beethoven, Eduard Toldrà y Ricard Lamote de Grignon, compositores catalanes que también sufrieron la represión franquista.
Posteriormente, se realizó la tradicional ofrenda floral al monumento en memoria de los inmolados, un acto compartido por familiares y representantes institucionales.
La jornada concluyó con una última ofrenda floral en la tumba del president Lluís Companys, recordando su figura y la de todas las víctimas de la represión.




