La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) hizo público este viernes un documento de seis páginas sobre el accidente de trenes en Adamuz (Córdoba). La principal hipótesis es que el carril izquierdo de la vía de alta velocidad estaba roto antes de que pasara el convoy Iryo, que posteriormente volcó e impactó contra un Alvia.
Según el documento, las marcas detectadas en las ruedas de los vagones y la deformación del carril son compatibles con una fractura previa. Esta grieta habría provocado un ligero hundimiento de la vía bajo el peso de las ruedas, explicando las marcas encontradas en los coches 2, 3, 4 y 5 del convoy accidentado.
El coche 6 descarriló por una pérdida completa de continuidad de la rodadura.
Esta hipótesis se refuerza porque se han localizado marcas similares en tres trenes más que habían circulado por el mismo punto anteriormente: uno de Renfe y dos más de Iryo entre las 17:21 h y las 19:09 h. La CIAF destaca que las marcas presentan un patrón uniforme en los coches 2, 3 y 4, coincidiendo con la sección del carril roto.
No obstante, la comisión subraya que esta es una conclusión provisional que deberá ser confirmada mediante análisis metalográficos detallados del carril y las ruedas en un laboratorio. También se analizarán las cajas negras de los dos trenes implicados para abrir nuevas líneas de investigación.




