El nuevo golpe policial contra el contrabando de tabaco se produjo cuando los agentes estaban realizando un control rutinario en la zona. Observaron un vehículo que se detuvo bruscamente al ver la presencia policial, e inmediatamente, tres ocupantes salieron corriendo de la furgoneta, abandonándola en el lugar.
Tras registrar el vehículo abandonado, la policía localizó las 2.000 cajetillas de tabaco sin timbrar. También se encontró documentación personal a nombre de las tres personas que habían escapado, por lo que quedaron investigadas por un presunto delito de contrabando.
La mercancía incautada fue puesta a disposición de la Guardia Civil, que es el organismo encargado de gestionar el tabaco irregular y las investigaciones relacionadas con este tipo de tráfico ilícito.
Según fuentes policiales, la investigación sigue abierta para localizar a los sospechosos y determinar si pertenecen a una red organizada de contrabandistas. El contrabando de tabaco ha aumentado recientemente, utilizando puntos clave como la Estació del Nord y el aeropuerto de Barcelona como epicentros de distribución hacia Europa.




