La indignación por el caos de Rodalies moviliza a 11.000 personas en dos protestas en Barcelona

El independentismo, liderado por la ANC y el Consell de la República, reunió a 8.000 manifestantes, mientras que las plataformas de usuarios congregaron a 3.000.

Vista de una multitud de manifestantes en la Plaza Sant Jaume de Barcelona con pancartas de protesta.
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Vista de una multitud de manifestantes en la Plaza Sant Jaume de Barcelona con pancartas de protesta.

Más de 11.000 personas salieron a las calles de Barcelona el 7 de febrero de 2026 en dos manifestaciones separadas, convocadas por el independentismo y las plataformas de usuarios, para exigir mejoras urgentes en el servicio de Rodalies.

La jornada de protesta comenzó por la mañana con la convocatoria de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el Consell de la República, bajo el lema Prou! Única via: independència. Según la Guardia Urbana, unas 8.000 personas recorrieron el trayecto desde el monumento a Rafael Casanova hasta la Plaza de Sant Jaume. La movilización, con una fuerte presencia de esteladas, estuvo marcada por gritos como “Fuera Renfe, fuera España”.

"Estamos muy satisfechos de esta convocatoria, que quiere ser una señal definitiva de que ya está bien de las humillaciones que el Estado impone continuamente a nuestras estructuras. Sufrimos un trato colonial."

Lluís Llach · Presidente de la ANC
Por la tarde, la movilización organizada por las plataformas de usuarios, con el apoyo de 150 entidades y los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, fue más discreta, congregando a 3.000 personas. La marcha, que comenzó en la Estación de Francia, se realizó tras la pancarta Sin trenes no hay futuro. El manifiesto final lamentó la falta de priorización en las inversiones ferroviarias.

"El usuario ya no tiene paciencia, están mal, psicológica y emocionalmente. Debemos trabajar para que estén informados sobre todo lo que está pasando."

Anna Gómez · Portavoz de Dignitat a les Vies
Los líderes sindicales denunciaron la completa descoordinación entre las administraciones. Camil Ros, secretario general de UGT, ejemplificó la dejadez señalando el estado de la fachada de la Estación de Francia. A pesar de la división de las protestas, los partidos secesionistas brindaron su apoyo, aunque Junts se centró en la convocatoria independentista y ERC en la de cariz más ciudadano.

"Si alguien se fija en qué manifestación es la más importante se equivoca. El objetivo es mejorar el servicio a los ciudadanos."

Jordi Turull · Secretario General de Junts
La jornada coincidió con el anuncio de la Generalitat, a través de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, del restablecimiento del servicio en las líneas R13 y RT1, que conectan Barcelona con Tarragona y Lleida. El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, defendió que el Govern “entiende y respeta” el malestar, pero instó a canalizarlo hacia “la política de las soluciones”.