El informe, basado en datos recogidos el pasado noviembre, indica que todas las escuelas barcelonesas analizadas exceden el límite de 10 µg/m³ de NO2 fijado por la OMS. Además, el 93% de estos centros superan el valor de 20 µg/m³ de NO2 que establece la nueva directiva europea, que será de obligado cumplimiento a partir de 2030.
La única excepción notable es la Escuela Sadako, situada en Vallcarca i els Penitents, una zona con menos tráfico y densidad de edificaciones, que registró una concentración de 11,9 µg/m³ de NO2. El estudio analizó 15 escuelas ubicadas en varios distritos de la ciudad, como Sarrià – Sant Gervasi, la zona alta de Gràcia, Horta-Guinardó, Eixample Dret, Eixample Esquerra, Sant Martí y Nou Barris.
La mayoría de estos centros se encuentran en vías principales de tráfico, que actúan como autovías urbanas, o en zonas cercanas. Nueve de las 15 escuelas registraron valores superiores a los 25 µg/m³ de NO2. El ranking de contaminación lo encabezan la Escuela Sagrat Cor Diputació (35,4 µg/m³), la Escuela Fort Pienc (35,1 µg/m³) y la Escuela MDP Bailèn (34,8 µg/m³).
“"Esta campaña ha permitido demostrar que la contaminación en los entornos escolares afecta a muchos municipios de toda Catalunya. Y este es el aire que están respirando nuestros niños y niñas."
El problema no se limita a Barcelona. El estudio también revela que el 95,2% de los centros escolares catalanes superan el límite recomendado por la OMS. De los 147 centros educativos analizados en 28 municipios, solo siete cumplen las recomendaciones de la OMS, y 90 superan el límite de la nueva directiva europea. La media de NO2 registrada en estos centros es de 21,9 µg/m³. Además, se detectaron superaciones de los valores legales actualmente exigibles (40 µg/m³) en Sabadell.




