La operación salida de Semana Santa moviliza 500.000 vehículos del área metropolitana

La segunda fase del éxodo vacacional ha registrado el 96% de los desplazamientos previstos, con retenciones significativas en la AP-7.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejándose sobre el asfalto mojado, simbolizando un dispositivo de tráfico.
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Imagen genérica de luces de emergencia reflejándose sobre el asfalto mojado, simbolizando un dispositivo de tráfico.

La segunda fase de la operación salida de Semana Santa ha visto cómo unos 500.000 vehículos abandonaban el área metropolitana de Barcelona entre el jueves y el viernes, cumpliendo el 96% de las previsiones del Servei Català de Trànsit.

Esta cifra representa una parte sustancial de los 560.000 vehículos que se espera que salgan de la zona durante este periodo festivo. Las autoridades han calificado esta movilización como la más importante del año en términos de volumen de tráfico.

"Es la operación salida más importante de todo el año."

Ramon Lamiel · Director del Servei Català de Trànsit
El punto álgido de las retenciones se produjo el viernes a las 12:30 horas, debido a un accidente en la AP-7 a la altura de Olèrdola y Subirats, en el Alt Penedès. Este incidente provocó colas de hasta 14 kilómetros en sentido sur, con el corte de dos carriles de la autopista. También se registraron congestiones en otros tramos de la AP-7, incluyendo Montmeló, Castellbisbal, Castellví de Rosanes y Gelida. A pesar de ello, el total de 81 kilómetros de colas acumuladas fue un 18% inferior al del año anterior.
De cara al regreso, el Servei Català de Trànsit prevé que entre el domingo y el lunes unos 590.000 vehículos vuelvan al área metropolitana. La jornada del Lunes de Pascua se anticipa como la de mayor afluencia, con una estimación de 270.000 vehículos dirigiéndose hacia Barcelona.
Para gestionar este flujo de vehículos, se han habilitado casi 100 kilómetros de carriles adicionales en la AP-7: 43 kilómetros en dirección a Tarragona y 53 kilómetros en sentido Girona. Además, un dispositivo especial con 1.669 agentes de los Mossos d'Esquadra refuerza la vigilancia en las carreteras, con 1.038 controles de velocidad y 10 radares móviles en la AP-7, complementados por la vigilancia aérea de dos helicópteros.