Estas restricciones, que obligan a los maquinistas a reducir la velocidad por seguridad, afectan a un total de 110 kilómetros de circulación más lenta. El documento, de uso interno y publicado cada lunes, detalla las incidencias, algunas de las cuales llevan hasta diez años sin ser reparadas, según fuentes especializadas.
La línea de Regionales más afectada es la R15, con 39 limitaciones. Dieciséis de ellas se encuentran entre Riba-roja d'Ebre y Reus, un tramo de vía única donde los trenes deben circular entre 30 km/h y 70 km/h. El corredor sur es, en general, el que más padece estas restricciones.
Hay tramos en la lista desde hace diez años, porque las reparaciones no se llevan a cabo.
La R4, que conecta Sant Vicenç de Calders y Manresa, es la otra gran línea perjudicada, con 28 restricciones. En las comarcas de Girona, la R11 (Portbou - Barcelona Sants) acumula diecinueve puntos de limitación, catorce de ellos entre Portbou y Maçanet-Massanes.
La principal causa de estas limitaciones es el estado de la vía (25,2% de los casos), seguido por el estado del mecanismo de desvío o cambio de agujas (14%). Por provincias, Barcelona concentra la mayoría de las restricciones (73), seguida de Tarragona (51), Girona (25) y Lleida (6).




