Las partes están cerca de un “principio de acuerdo” que pondría fin a casi un año de enfrentamiento abierto. El pacto implicaría que los hijos (Jonathan, Judith y Sarah) incrementarían en 22 millones de euros la cuantía que Andic dejó a Knuth en su legado, que era de cinco millones. De esta forma, el monto total ascendería a unos 27 millones de euros.
El conflicto se remonta a los días posteriores al fallecimiento del empresario el 14 de diciembre de 2024 en la montaña de Montserrat. El último testamento de julio de 2023 establecía un reparto equitativo de la herencia entre los hijos, dejando a Estefanía Knuth, su pareja sentimental durante los últimos seis años, cinco millones. Ella consideró la cifra insuficiente y reclamó inicialmente 70 millones de euros.
La reclamación de Knuth se basa en la figura del derecho sucesorio catalán conocida como la “cuarta viudal”, que garantiza una porción de la herencia suficiente para satisfacer las necesidades de la pareja estable o viuda.
La reactivación de las conversaciones se produce después de que los abogados de Knuth plantearan una reclamación previa en los juzgados civiles, lo que obligó a activar el mecanismo MASC (Medio Adecuado de Solución de Controversias) para intentar resolver el desacuerdo antes de ir a juicio. La flexibilización de la cifra solicitada por Knuth, acercándose a la oferta de los hijos, ha facilitado la reanudación del diálogo.
Este proceso sucesorio se desarrolla mientras un juzgado de Martorell (Barcelona) mantiene abierta una investigación para aclarar las circunstancias de la muerte de Andic. Los Mossos d'Esquadra consideran al primogénito, Jonathan, sospechoso de un posible delito de homicidio, aunque el TSJC indicó que procesalmente no se ha dirigido la causa secreta contra ninguna persona concreta.




