La obra del autor de L'Hospitalet de Llobregat se presenta en un formato horizontal innovador que simula la parrilla de un canal de noticias. A través de este recurso, Prior explora cómo los grandes grupos de comunicación construyen el relato social, utilizando personajes con máscaras de animales o rostros de líderes históricos como Ronald Reagan y Margaret Thatcher.
“"La excusa es hacer un cómic como una realidad alternativa, pero es para explicar el presente."
Droga a la lluna no solo es una crítica al sistema capitalista, sino que también aborda conceptos como el tecnofascismo. El autor analiza cómo los algoritmos y las telecomunicaciones pueden convertirse en herramientas de vigilancia. Además, el libro incluye referencias paródicas a figuras como Elon Musk y menciones al activismo de las Guerrilla Girls.
Este lanzamiento supone el primer cómic de larga duración en lengua catalana para Marcos Prior. El dibujante cuenta con una sólida trayectoria desde los años noventa, cuando fundó el fanzine rAu, y ha sido nominado anteriormente al Saló Internacional del Còmic de Barcelona.




