La estabilidad meteorológica llega a su fin en Catalunya después de que el anticiclón perdiera fuerza, terminando con la racha de tiempo seco y temperaturas inusualmente altas que dominaron la primera quincena de diciembre. La borrasca atlántica Emilia provocó un giro radical el domingo, trayendo consigo precipitaciones y un descenso de las temperaturas.
La previsión para este lunes anuncia una jornada inestable con nubes y chubascos generalizados, especialmente en el litoral, prelitoral y en la depresión central, donde se podrían acumular entre 10 y 20 l/m². Estos serán localmente fuertes y podrían ir acompañados de tormenta, motivo por el cual el Meteocat mantiene la alerta amarilla.
Las nevadas harán acto de presencia en el Pirineo, dejando algunos centímetros de nieve en la vertiente sur de la cordillera, mientras que el viento de levante soplará con ráfagas de hasta 40 km/h.
El tiempo continuará inestable el martes, con lluvias concentradas en la franja costera y el prelitoral, manteniéndose el aviso amarillo. No se descartan lluvias débiles en puntos del Prepirineo, como en las comarcas del Solsonès, el Pallars Jussà o el Alt Urgell. Se espera una mejora progresiva a partir del miércoles, aunque las lluvias se concentrarán en el sur de Tarragona, incluyendo Montsià y Baix Ebre.




