La conexión ferroviaria de alta velocidad entre Barcelona y París, inicialmente prevista para el 2024, ha quedado en suspenso. La operadora española Renfe ha anunciado su renuncia temporal al proyecto, según han confirmado fuentes de la compañía al ARA, después de que Eldiario.es adelantara la noticia. Esta decisión llega tras encontrarse con numerosas dificultades por parte de las autoridades francesas.
Durante este tiempo, Renfe ha tenido que hacer frente a obstáculos burocráticos significativos, así como a una intensa guerra comercial con su competidora, la empresa pública francesa SNCF. Esta situación ha llevado a la compañía presidida por Álvaro Fernández a optar por una 'renuncia temporal', aunque aseguran que 'no es una renuncia definitiva' y que el proyecto se reanudará 'cuando las condiciones técnicas y operativas lo permitan'.
“"No es una renuncia definitiva, el proyecto se reanudará cuando las condiciones técnicas y operativas lo permitan."
Uno de los principales escollos ha sido la imposibilidad de avanzar en la homologación de los trenes de Renfe en Francia, un proceso que depende de la SNCF. Esta situación ha impedido establecer un calendario 'fiable' para la finalización de la conexión. Cabe recordar que para operar trenes en territorio europeo se requiere no solo la homologación, sino también un certificado de seguridad, que en el caso francés se exige por cada línea o tramo, complicando aún más el proceso.
A pesar de esta decisión, la operación de las otras líneas internacionales de Renfe en Francia no se ve afectada. Las conexiones Barcelona-Lyon y Madrid-Marsella, que incluyen parada en la capital catalana y que la operadora española gestiona en solitario desde el 2023, continúan funcionando con normalidad. Estas rutas transportan un promedio de 642.395 viajeros anuales.




