La tradicional festividad de Sant Jordi en Barcelona se reinventa para la edición de 2026. Este año, la Rambla, que históricamente ha sido uno de los puntos neurálgicos de la celebración, no albergará paradas de libros ni de flores debido a las obras de reforma en curso. Esta decisión implica un traslado de la actividad a zonas cercanas como la avenida del Portal de l’Àngel y la avenida de la Catedral.
La consolidada 'superilla' literaria del Eixample, un espacio sin coches dedicado a las paradas de rosas y libros, mantendrá su estructura y se ampliará. Esta iniciativa busca distribuir mejor a los visitantes por el centro de la ciudad y evitar las grandes aglomeraciones, ofreciendo una experiencia más fluida para la diada.
El perímetro de la 'superilla' literaria se extenderá por el paseo de Gràcia, entre la avenida Diagonal y la Gran Via, y por la rambla de Catalunya. Además, varios tramos transversales alrededor del paseo de Gràcia, como las calles Diputació, Consell de Cent, Mallorca, Provença, Rosselló y Còrsega, también serán peatonales. Se sumarán dos tramos de la Diagonal, hasta Balmes. En Gràcia, se creará un eje literario en la calle Gran de Gràcia, entre la calle de Sèneca y la rambla de Prat.
Durante la jornada, los vehículos solo podrán circular por las calles perimetrales de la 'superilla', así como por las calles de Aragó y de València y la Gran Via de les Corts Catalanes. El resto del espacio dentro de la gran isla estará reservado exclusivamente para peatones. El ayuntamiento ha informado que las bicicletas y los vehículos de movilidad personal tampoco podrán circular por estas zonas pacificadas, y las estaciones de Bicing del área serán anuladas temporalmente.



