Santa Coloma exime a los residentes de multas por la ZBE hasta 2028

El consistorio de mayoría socialista, liderado por Mireia González, aplica una moratoria de dos años para garantizar la "transición justa".

Señal de tráfico genérica de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en un entorno urbano.
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Señal de tráfico genérica de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en un entorno urbano.

El Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, liderado por la alcaldesa Mireia González, ha anunciado una moratoria de multas por la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) para los residentes, aplazando las sanciones hasta enero de 2028.

Este giro inesperado llega poco después de que el Pleno municipal aprobara inicialmente empezar a sancionar por la ZBE a partir del 31 de diciembre. Con esta decisión, Santa Coloma se convierte en el primer ayuntamiento socialista de la primera corona del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) que saca adelante una excepción de tal calibre.

"Aplicaremos la norma pero sin poner en riesgo el día a día de algunas familias."

Mireia González · Alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet
La medida se asemeja a las ya adoptadas por otros municipios como Cerdanyola del Vallès, que también estableció una moratoria para residentes hasta el 2028, y Castelldefels, que extendió la exención hasta el 2030. La administración local colomense justifica la decisión aludiendo a argumentos de justicia social, la falta de transporte público en los barrios de montaña y una elevada proporción de vehículos externos en el parque circulante.
El nuevo planteamiento, motivado por "criterios de proporcionalidad, equidad social y transición justa", será aprobado en el Pleno municipal de este jueves 18 de diciembre. Si bien el consistorio estima que el 98% de los vehículos ya cumplen la normativa, la moratoria afecta a unos 1.300 vehículos del parque circulante habitual.
Durante los dos años de transición, la ZBE funcionará con un carácter "informativo y pedagógico para los residentes" para facilitar una adaptación progresiva. Cabe recordar que, acorde con el decreto catalán aplicable, el 1 de enero del 2028 comenzarán las restricciones de circulación para los vehículos con etiqueta B (amarilla), afectando a unos 13.795 vehículos en la ciudad.