El director del Servei Català de Trànsit (SCT), Ramon Lamiel, confirmó que la medida de eliminar el peaje de los Túneles de Vallvidrera "se contempló el primer día" de la crisis de Rodalies, pero fue descartada por criterios de movilidad y seguridad vial. La explicación se dio en el programa Cafè d’idees de Ràdio 4.
“"El peaje actúa como regulador en estos casos. Vas secuenciando la entrada de tráfico y es digerible, pero si enchufas todo ese tráfico a la ciudad puedes tener problemas importantes y colas contundentes."
Lamiel argumentó que existe suficiente transporte alternativo en el corredor, destacando el papel de los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), que “prestan un servicio muy correcto” y tienen una capacidad importante para absorber a los usuarios afectados de Rodalies.
Además, el SCT advierte que levantar el peaje podría generar consecuencias negativas en la entrada de Barcelona. “Esta vía entra en una zona urbana, que es la Via Augusta, que se congestiona con mucha facilidad si le inyectas todo un tráfico sin peaje”, alertó Lamiel.
A pesar de la postura de Trànsit, la decisión final no depende exclusivamente de ellos. Diferentes actores políticos y económicos del Vallès, como el alcalde de Sant Cugat, Josep Maria Vallès, continúan reclamando la gratuidad de los túneles mientras dure la crisis del servicio ferroviario.




