Víctimas de violencia sexual en Barcelona esperan más de tres meses para recibir ayuda

El informe del Síndic de Greuges, David Bondia, denuncia la saturación de los servicios y la falta de recursos, lo que provoca que un tercio de las víctimas abandone el proceso.

Imagen genérica de un informe oficial sobre servicios sociales y atención a víctimas, con figuras borrosas al fondo.
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Imagen genérica de un informe oficial sobre servicios sociales y atención a víctimas, con figuras borrosas al fondo.

El Síndic de Greuges de Barcelona, David Bondia, presentó este martes un informe que alerta sobre la saturación de los servicios de atención a las víctimas de violencias sexuales en la capital catalana.

El estudio, basado en una encuesta a un centenar de profesionales, señala que el aumento de denuncias y solicitudes ha desbordado los recursos existentes. La consecuencia más grave es el tiempo de espera medio de 3,3 meses desde el primer contacto hasta el inicio de la atención, un plazo que el síndic ha calificado de “excesivo”.

"El circuito de atención en Barcelona debe funcionar mucho mejor, especialmente en los casos de violencias no recientes."

David Bondia · Síndic de Greuges de Barcelona
Esta demora provoca una alta tasa de desvinculación: una de cada tres personas atendidas abandona el servicio antes de completar el proceso. Las esperas varían según el recurso: 3,7 meses en servicios sociales, 4 meses en entidades especializadas y 2,3 meses en recursos sanitarios.
El informe también destaca la falta de claridad en el circuito de atención, especialmente para violencias no recientes, ya que no existe ningún servicio específicamente especializado en estos casos ni en el tratamiento terapéutico del trauma a medio y largo plazo. Esto obliga a las víctimas a pasar por una media de 2,17 servicios antes de encontrar el adecuado.
Finalmente, la sindicatura pone el foco en la precariedad laboral y la falta de personal. Propone dotar los servicios de suficientes recursos, mejorar las condiciones laborales y crear categorías profesionales específicas que garanticen la especialización en la atención a las violencias sexuales.