El estudio, presentado en la sede de la institución, subraya que la demora media para las mujeres que buscan ayuda en recursos sociales especializados en Barcelona es de tres años y tres meses desde la agresión. Una vez han dado el paso, la víctima puede tardar hasta tres meses en recibir atención o tratamiento especializado, un tiempo que el Síndic considera “excesivo”.
“"Este incremento de denuncias ha saturado el sistema en la ciudad de Barcelona."
El circuito actual está más preparado para atender agresiones recientes que para las violencias antiguas, que son mayoritarias. La desconfianza en el sistema, el miedo al agresor o la vergüenza explican por qué menos del 10% de las supervivientes denuncian.
La falta de coordinación provoca que las mujeres tengan que pasar de media por tres servicios diferentes (y hasta diez en un 6% de los casos) antes de encontrar una respuesta adecuada. Esta situación, según Bondia, “revictimiza” a las mujeres, ya que deben revivir el trauma constantemente, lo que provoca que muchas abandonen el tratamiento psicológico antes de recibir el alta.
Otro gran problema detectado es la falta de oferta de viviendas para las víctimas, lo que obliga a las mujeres a permanecer más tiempo del necesario en alojamientos de urgencia. El informe también señala la sobrecarga de los profesionales de los servicios especializados debido al aumento constante de la demanda.




