Esta iniciativa, que representa una inversión de 65.654,27 euros, implica la renovación de 64 unidades de contenedores. El barrio del Poblenou es el primero en implementar este sistema, y se prevé que el barrio de Cifuentes sea el siguiente en esta fase inicial de despliegue.
Los nuevos diseños buscan mejorar la accesibilidad para todos los usuarios, reducir el impacto visual en la calle y simplificar su uso. Los contenedores son más bajos, presentan una estética uniforme y las aberturas están situadas a una altura adecuada. Además, se han eliminado elementos como pedales o palancas para facilitar la manipulación y mejorar la higiene.
“"Queremos que la gente toque lo menos posible los contenedores, porque son un elemento que evidentemente no son agradables de tocar."
Otro aspecto clave del nuevo modelo es la reducción del ruido durante las operaciones de apertura, cierre y recogida nocturna, contribuyendo a una mejor convivencia vecinal. El diseño también se ha concebido para facilitar las tareas de mantenimiento y limpieza, gracias a superficies más lisas que evitan la acumulación de suciedad.
La renovación de los contenedores responde a la necesidad de actualizar un elemento esencial del mobiliario urbano, considerado parte de la imagen de la ciudad. El consistorio defiende una inversión progresiva y contrastada antes de extender el modelo al resto de la ciudad.




