Según fuentes de la negociación, el pacto prevé que la parte catalana controle el 55% del órgano, con un 40% para la Generalitat y un 15% para el Ayuntamiento, mientras que el Estado mantendrá el 45% restante. Actualmente, el Consorcio depende íntegramente del Estado, que nombra al presidente a pesar de la presencia institucional catalana.
Este acuerdo se formalizará en la comisión bilateral Estado-Generalitat de este miércoles. La reunión también abordará la creación de una sociedad mercantil de inversiones para asegurar proyectos estatales en Cataluña, como el controvertido tren orbital, un punto clave que ha facilitado el entendimiento presupuestario.
Para Esquerra Republicana, este cambio en la gobernanza del Consorcio representa un "avance de soberanía" fundamental. Este organismo, creado en 1916, tiene un peso significativo en la economía catalana, aportando el 3,8% del PIB y gestionando inversiones relevantes en logística, tecnología e industria.
El refuerzo de la Agencia Tributaria y la recuperación del proyecto del tren orbital son otras contrapartidas logradas por ERC. Inicialmente, los republicanos habían exigido la recaudación del 100% del IRPF, una demanda que finalmente han aceptado aparcar, aunque no han renunciado del todo.
En cambio, las reivindicaciones del colectivo docente han quedado fuera de la negociación presupuestaria. Tanto ERC como los Comunes consideran que la resolución del conflicto con los maestros es responsabilidad exclusiva del gobierno de Salvador Illa.
ERC defiende que la mayoría catalana en el Consorcio es crucial para alinear sus políticas industriales y de inversión con las competencias de la Generalitat y el Ayuntamiento, evitando así duplicidades con organismos como el Incasòl o Acció.




