Adif iniciará el derribo de la antigua estación de La Sagrera la próxima semana

La estructura, construida en 1920 y utilizada como refugio durante la Guerra Civil, será demolida como parte del plan urbanístico de la zona.

Imagen de un sitio de demolición con vallas de seguridad y escombros borrosos.
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Imagen de un sitio de demolición con vallas de seguridad y escombros borrosos.

La empresa pública Adif tiene previsto comenzar la próxima semana el derribo de la antigua estación de La Sagrera, una construcción de 1920 que fue un punto estratégico durante la Guerra Civil y que ahora forma parte del proyecto de la nueva estación de alta velocidad.

Las obras de derribo de la estación centenaria de La Sagrera se iniciarán la próxima semana, según han confirmado fuentes de Adif, que no han especificado el día exacto ni el procedimiento que se seguirá, indicando que aún se está estudiando. Esta acción se enmarca dentro del plan urbanístico de la zona, coordinado por Barcelona Sagrera Alta Velocidad (BSAV), una sociedad integrada por Adif, el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat.
Previamente al derribo, justo antes de Semana Santa, se vació el parking de vehículos y se valló todo el perímetro de la estación para garantizar la seguridad y evitar daños al entorno. Durante los días anteriores, también se retiraron los cristales de las ventanas y se trabajó en la extracción de restos de fibrocemento del interior de la antigua construcción.
El edificio, erigido en la segunda década del siglo XX en la calle Baixada de la Sagrera, funcionó como centro de recepción y emisión de paquetería por tren en Barcelona hasta 1990. Hasta el pasado mes de diciembre, albergó las oficinas de Adif desde donde se coordinaban los trabajos de construcción de la nueva estación de alta velocidad de La Sagrera.

"El derribo de la estación no afectará al refugio."

Marta Villanueva · Concejal del distrito de Sant Andreu
Bajo la estación se encuentra un refugio antiaéreo, hasta hace poco desconocido, que no figuraba en el censo de refugios públicos de 1938. Los arqueólogos lo consideran un caso único por su tipología y características, correspondiendo a un refugio privado que daba servicio a la antigua estación de mercancías, un punto estratégico durante la Guerra Civil. Este búnker, de 90 metros de longitud y cuatro de profundidad, con dos galerías principales, está diseñado para resistir bombas de 100 kilos. La concejal del distrito de Sant Andreu, Marta Villanueva, ha asegurado que el derribo de la estación no afectará al refugio, que actualmente se está estudiando y documentando mediante escáner láser.