Tras cuatro años cerrada por la presencia de sustancias potencialmente cancerígenas, la playa del Litoral en Sant Adrià de Besòs reabrió el verano pasado gracias a tres actuaciones de descontaminación que costaron cerca de 1,8 millones de euros. Las últimas intervenciones llegaron hasta los 80 centímetros de profundidad, el umbral donde se encuentran los contaminantes, según el informe de la Agència de Residus de Catalunya (ARC).
El Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) confirmó que el temporal de levante de la borrasca Harry había dejado “daños muy graves” en las playas metropolitanas, con olas que alcanzaron los seis metros en Badalona. Este episodio de gran magnitud, no visto desde el temporal Glòria (enero de 2020), ha provocado la pérdida de anchura de arena y la llegada de toneladas de residuos.
“"Era previsible. Luego nos llaman alarmistas. Está pasando y todos lo vemos. El mar ha dejado un mordisco evidente en la playa. ¿Habrá quedado expuesta la capa contaminada que estaba a unos 80 centímetros de profundidad?"
En el caso concreto de la playa del Litoral, la fuerza del mar ha erosionado una cantidad importante de arena, poniendo al descubierto capas menos superficiales. Entidades como la Marea Verde de Sant Adrià han alertado a las autoridades ante la posibilidad de que los metales pesados ubicados por debajo de los 80 centímetros hayan aflorado. Se deberán esperar los análisis de la arena para determinar si la zona de baño sigue siendo segura.




