La intensidad del temporal ha forzado la suspensión de clases y la cancelación de vuelos. Los servicios de emergencia han gestionado más de 1.000 llamadas relacionadas con la caída de árboles y objetos en la vía pública, con especial afectación en Barcelona.
Los expertos califican este episodio como uno de los más importantes de los últimos años. Las zonas más afectadas incluyen el Barcelonès, el Pirineo y el interior de Girona, donde el peligro se mantiene muy alto durante la mañana.
Aunque el viento perderá fuerza al final del día, se espera un descenso térmico. Para la jornada de mañana, la previsión apunta a lluvias y nieve en cotas superiores a los 1.000 metros.




