Esta afección se produce principalmente en climas cálidos de Asia, América Latina y África. El parásito suele provenir de animales domésticos y sobrevive en el suelo, entrando en el cuerpo humano a través de la piel, generalmente por los pies al caminar descalzo.
“"Muchos turistas que vienen de países tropicales vuelven con una larva en la planta del pie."
El tratamiento principal es el albendazol, una pastilla que elimina la larva en el 95% de los casos. Los médicos recomiendan no intentar extraer el parásito de forma manual ni aplicar frío extremo, ya que puede dañar la piel sin eliminar el problema.




