Este lunes, el titular de la cartera de Interior, Fernando Grande-Marlaska, comunicó las primeras previsiones de este dispositivo especial. La principal preocupación de las autoridades es la amenaza terrorista, dado que el país mantiene el nivel 4 de alerta reforzada. También se consideran los riesgos derivados de "radicalismos" y las posibles movilizaciones de colectivos sociales que puedan aprovechar la ocasión para hacerse oír.
“"La visita del Papa es un evento especial y prioritario, pero no irá en detrimento de otros eventos, y de la vida habitual de los ciudadanos."
La fase crítica del plan de seguridad se iniciará el 6 de junio, con la llegada del pontífice, y se extenderá hasta el 12 de junio. La coordinación de este operativo se abordó en una reunión de alto nivel celebrada en El Pardo (Madrid), con la participación de la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, y los directores generales de la Policía y la Guardia Civil, entre otros representantes institucionales. El mayor Josep Lluís Trapero, director de los Mossos d'Esquadra, intervino por videoconferencia desde Barcelona.
El dispositivo se centrará en tres sedes principales de la estancia papal: Madrid (del 5 al 9 de junio), Barcelona (del 9 al 11 de junio) y las Islas Canarias (a partir del 11 de junio). Además de los efectivos nacionales, se espera la participación de policías locales y se determinará el número de policías catalanes que movilizará la Generalitat durante el paso del Papa por Cataluña. Se crearán centros de coordinación (CECOR) en Madrid, Barcelona, Las Palmas y Santa Cruz para dirigir los diferentes grupos policiales.
La visita papal implica una afluencia masiva de feligreses, lo que requiere un esfuerzo adicional en la preparación y ejecución de la seguridad. Este reto se ve incrementado por la coincidencia con otros eventos, como los conciertos de Bad Bunny en Madrid. El Ministerio del Interior ha destacado la experiencia de España en la gestión de grandes eventos, recordando visitas papales anteriores.
Fuentes de Interior han confirmado que ya se han iniciado los contactos con el equipo de seguridad personal del Papa, aunque todavía quedan muchos detalles por concretar sobre la agenda de León XIV, como los desplazamientos entre Barcelona y el monasterio de Montserrat o los movimientos precisos en las Canarias. Esta operación de seguridad se compara con la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid en 2022 por su complejidad y magnitud.




