Los marineros lograron la victoria contra el Ferencváros por 13 a 11 en una tanda de penaltis decisiva, después de que el partido finalizara con un empate a 11 goles. El portero Unai Aguirre fue clave con sus paradas.
Durante la primera parte, el partido fue muy igualado, con las defensas dominando sobre los ataques. Al final del primer cuarto, el marcador era de 3 a 2, con goles de Alessandro Velotto (2) y Chalo Echenique por parte del Atlètic-Barceloneta. La dinámica se mantuvo en el segundo cuarto, llegando al descanso con una ventaja de 6 a 3 para el conjunto catalán, gracias también a la destacada actuación de Unai Aguirre bajo los palos.
En el tercer periodo, el Ferencváros reaccionó con un parcial de 0 a 3, recortando distancias hasta el 7 a 6. La igualdad se mantuvo hasta el final del encuentro, que concluyó con empate a 9 goles, forzando la tanda de penaltis.
En la tanda de penaltis, la figura de Unai Aguirre fue determinante. Una parada suya, un disparo al palo del rival y un gol de Marc Valls sellaron la clasificación del Atlètic-Barceloneta para la gran final de la Champions.




